sábado, 7 de junio de 2014

La República de los aforados




Casi una semana después de la noticia bomba que todo el mundo esperaba sin creerla del todo, y en medio de revuelos grises, rosas, rojos, gualdas y violetas , la máquina mediática del mejor populismo se pone en marcha. La del tirón, la de las tertulias promotoras de señorías y morideros de ex señorías o aspirantes a señorías, la del sálvame de carnaza . Menos mal que el mundial está a la vuelta de la esquina, Majestad.

Ni 24 horas pasan y a la llamada de las redes sociales, hordas tricolores saltan a las plazas para mostrar al mundo su estandarte de "extrema urgencia social": Referéndum, República, modernidad. Rubalcaba en su último estertor viste galas de Hombre de Estado, de monárquico de pro y se enfrenta al motín republicano socialista (oda irónica a la lealtad institucional en el partido del "todo es cuestionable"). Rajoy pregunta a los hados si se quedará embarazado, que es lo único que le falta al pobre en la presente legislatura. Tonto no es. Al menos su apuesta ha sido interna. Mínimos cambios en su equipo. Bastantes noticias hay en el patio .

Y ahora el gran debate: Rey Aforado o no? Por los clavos de Cristo ! En el Reino (nunca mejor dicho) de los aforados, de politicuchos y enchufados, y de insignes corruptos sin tener más de insigne que lamer las posaderas de otros desde los 15 años y exigir que otros se los laman a cambio de firmas, cómo coño no va a tener inmunidad el único tipo que ha vivido 76 años por y para el servicio público? El único que ha permanecido inmune a dictaduras, transiciones, golpes de estado, incapaces y crisis? Pena que lo que le haya hecho doblar la rodilla no haya sido sólo la edad, sino la cornada de un elefante muerto, un rumor de faldas, una prótesis infectada y un yerno caradura (esto último por cierto, bastante común en nuestro entorno pero que a los plebeyos nos produce sólo pena, no odio, para con el suegro. Es que ser Rey es una buena faena para según qué cosas).

Y D. juan Carlos, torero, se despide en una Plaza. "Me corneará un elefante Botswanés, pero mis morlacos me los meriendo yo, y salgo por la puerta grande". Aforen a D. Juan Carlos I. Prefiero conocer sus secretos por memorias autorizadas, y no por papel del baño. Y no me vengan con pamplinas. En esto soy más papista que el Papa. Soy plebeyo y democrático como el que más. Creo en el pueblo pero también en la necesidad de madurez del pueblo para según qué cosas. Igual que prefiero que en vez de un jurado popular me juzgue un juez de carrera, aún con sus defectos, que al menos por ahora y hasta que nosotros y nuestros políticos nos hagamos mayores, la primera cara que me represente sea la de quien se haya preparado toda la vida para hacerlo, no la de quien elija una masa inmadura e influenciable. Para telefonistas, ya jugamos suficiente eligiendo expertos en call centers para Bruselas. Nos queda mucho para ser Francia, Alemania o Estados Unidos. Duele. Pero llegaremos. Paciencia.

Fernando Medina



martes, 21 de enero de 2014

El "racismo" en el sol naciente


Hoy los medios se hacen eco de la decisión de una compañía aérea nipona de suspender la emisión de un anuncio tras ser calificado de racista por varios espectadores. El “execrable” acto ha sido disfrazar a un japonés de occidental, retratándole como persona de nariz grande y pelo rubio.

No sé si tras esta burda historieta digna del peor manga se esconde una estrategia de notoriedad comercial (en cuyo caso brillante) o una verdadera cuestión de prejuicio racial, algo que sería más preocupante.

Siempre he sido muy critico frente a las irreflexivas calificaciones de racistas de imágenes, palabras o gestos, sean en campos de fútbol, libros, películas o chistes. Me temo que la sociedad actual haya perdido tanto el norte que se embobe buscando peligro y odio allá donde no lo hay, y tuerza la cara ante el terror del odio verdadero.


Cercenar pelucas y narices de cartón, y al tiempo trivializar la exterminación de pueblos por su origen étnico o religioso. Ese es nuestro mundo civilizado. Quizá tengan razón nuestros amigos del sol naciente, no se vaya a despertar el fantasma de Hiroshima. Siempre hay una causa para todo y una justificación para nada.


sábado, 20 de julio de 2013

"En Darfur queda mucho por hacer" | MSF - Médicos Sin Fronteras

"En Darfur queda mucho por hacer" | MSF - Médicos Sin Fronteras



26.03.2013

"En Darfur queda mucho por hacer"

En Jebel Amir, al oeste de Darfur del Norte, los enfrentamientos tribales a causa de la propiedad de una mina de oro, desde principios de año, han causado cerca de 100.000 desplazados. Un brote más de la violencia perpetrada por distintos actores que no ha abandonado Darfur durante la última década. Y a pesar de que se están dando pasos para mejorar el acceso de la población a la ayuda humanitaria, queda mucho por hacer, según declara en esta entrevista Fernando Medina, coordinador general de la misión de MSF-OCBA en Sudán
© Asia Kambal
¿Puedes explicarnos cómo está la situación en Jebel Amir, ahora?

El conflicto se originó por la disputa entre dos tribus por la propiedad de una mina de oro, cuya explotación es muy importante para la economía de la zona. Eso desembocó rápidamente en enfrentamientos muy violentos. Hay varias estimaciones del número de muertos y heridos. Pero en cuanto a desplazados, se habla de unas 100.000 personas distribuidas en varias localidades. El mayor grupo, unas 65.000 personas, se encuentra en El Seraif, y allí MSF está tratando de implementar actividades médicas y humanitarias para esa población. Estos desplazados se suman a la población local que no llega a 50.000 personas.

¿Hay otras organizaciones de ayuda en la zona?


Ahora mismo, somos la única organización internacional humanitaria con capacidad operacional de atención médica en la zona. Había dos organizaciones nacionales que tuvieron que suspender temporalmente sus actividades debido al pico de violencia.

¿En qué ha consistido la intervención de MSF hasta el momento?


Lo primero fue enviar un equipo reducido para evaluar las necesidades de la población en varias de las localidades con desplazados. Detectamos las mayores necesidades en El Seraif, donde se ha refugiado una parte de una de las tribus en conflicto. Aunque allí hay un hospital, la llegada masiva de desplazados desborda las capacidades del mismo. Por lo tanto, la idea fue montar una estructura de atención primaria junto a clínicas móviles.  

¿Esta población está a salvo ya de la violencia?


El último enfrentamiento entre las dos tribus sucedió hace tres semanas, cuando el equipo de MSF estaba en la zona preparando la intervención. Como los ataques se dieron en las afueras de El Seraif, llegaron bastantes heridos al hospital. Nuestro equipo colaboró con el personal sanitario del mismo tanto en la atención directa con los pacientes como en la referencia de los casos más graves al hospital de El Fashir, la capital del norte de Darfur. Todo esto se desarrolló en un período de 48 horas. Se llegó a atender a unos 121 pacientes. Ahora la situación se ha tranquilizado un poco. Además participamos en una distribución de alimentos terapéuticos para 9.600 niños menores de 5 años.

Pese a todas las dificultades, MSF sigue presente en Darfur ¿Nos puedes hacer un mapa de las actividades de la organización en este momento y lo que se ha logrado hasta el momento?


Además de la colaboración con el Ministerio de Salud con un equipo para responder a emergencias como las de Jebel Amir, actualmente contamos con tres proyectos regulares en los que damos atención primaria, salud materno-infantil, vacunaciones, etc., a través de estructuras fijas y clínicas móviles: uno, al norte del estado de Darfur del Norte, en Dar Zaghawa, otro en la zona semidesértica de Tawila, al oeste de El Fashir, la capital del estado, y el tercer proyecto se encuentra en Kaguro, una zona controlada por fuerzas opositoras al gobierno.  Allí hemos podido contribuir en el mes de febrero a la campaña de vacunación contra la fiebre amarilla de unas 100.000 personas. Se suman a las 850.000 personas que han sido vacunadas contra la fiebre amarilla en todo el país desde finales del año pasado mediante una campaña en la que hemos participado junto al Ministerio de Salud.

En Kaguro, precisamente, MSF tuvo que suspender sus actividades el año pasado por la imposibilidad de garantizar el suministro médico, a causa del conflicto. Sin embargo los equipos han podido volver a la zona para la campaña de vacunación. ¿Esperáis volver a reanudar el proyecto?


Se trata de una zona con dificultades de acceso no sólo logísticas, pues al tratarse de una zona conflictiva, se dificultan los permisos necesarios para el envío de suministros o personal. Actualmente estamos trabajando para poder reanudar las actividades. El problema sigue estando en las dificultades para el suministro de medicamentos y el acceso del personal de salud. Pero creo que las conversaciones con las autoridades van en la buena dirección. Hemos encontrado una buena disposición, aunque se necesita tiempo. Haber podido hacer una campaña de vacunación es un buen paso adelante.

Al cabo de diez años de enfrentamientos, ¿cuáles son los retos que afronta la población de Darfur a nivel médico y humanitario?


Aunque en muchas zonas, la situación ha cambiado y en otras continúan los enfrentamientos, el primer reto es que Darfur no tiene las estructuras sanitarias suficientes para dar una atención primaria básica a la población. Además, el 50% de estas estructuras no están atendidas directamente por el personal del Ministerio de Salud sino por la propia comunidad, o por organizaciones locales o internacionales. Y allí donde está el Ministerio de Salud, no existe personal suficiente para dar la atención requerida. Es decir queda mucho por hacer.


En Sudán, MSF comenzó a trabajar desde 1979, y actualmente tiene proyectos en los estados de Al-Gedaref, Sennar y en los tres estados del Norte, Sur y Este de Darfur. En Darfur, MSF comenzó a trabajar en 1985, y desde 2004, ha estado presente de manera continua en la región prestando atención humanitaria.

viernes, 19 de julio de 2013

Un brindis por Blanca y Montserrat






Irene Lozano dedica hoy su columna en "El Confidencial" a Blanca y Montserrat, las dos voluntarias de Medicos sin Fronteras cuya liberación, tras casi dos años de secuestro, ha sido felizmente confirmada ayer por la Organización. Destaca, y cito textualmente, que "MSF tiene el enorme mérito de no haber dejado de pensar en sus cooperantes ni un solo día, de haber trabajado tenazmente, en todos los detalles, hasta conseguir su liberación. Y de haberlo hecho en silencio".

He permanecido vinculado a esta organización humanitaria durante los dos últimos lustros; años de experiencias vitales indescriptibles, de trabajo duro, de ilusiones y cansancios, de frustraciones y alegrías... pero siempre de esperanza. He conocido voluntarios de todo el mundo. He tenido el honor de dirigir equipos de las más variadas procedencias, edades y condiciones, siempre unidos por un elemento común y universal. El compromiso humanitario. Y he convivido estos últimos 21 meses con la rabia propia y el pesar compartido. Estos interminables dos años han sido para el movimiento de una tensión interna difícil de explicar. Pero Medicos sin Fronteras ha apretado los dientes, y una vez más ha demostrado su fidelidad al compromiso humanitario y al respeto a los principios de independencia y neutralidad que la han hecho depositaria del reconocimiento y legitimidad de que goza en todo el mundo.

A muchos aprovechados que, como ya es tristemente usual, se vean en la tentación de volcar sus tinteros en críticas ilegítimas, les rogaría que lean la carta de principios de MSF, la que suscriben todos y cada uno de los voluntarios que deciden ir allá donde son más necesarios, y específicamente el punto número 4: "Los voluntarios miden los riesgos y peligros de las misiones que cumplen y no reclamarán para sí mismos ni para sus allegados compensación alguna, salvo la que la asociación sea capaz de proporcionarles". Quizá muchos no lo entiendan, pero como podrán comprobar, no se trata de una cláusula en letra pequeña de un contrato ni de un formalismo que no se respete.

La gestión de esta crisis por Médicos sin Fronteras es un ejemplo no solo para el mundo humanitario, sino para una sociedad tan entristecida como la española, que actualmente pasa por uno de sus momentos más inciertos. Un ejemplo de eficacia en la práctica de virtudes tan necesarias para superar los imposibles como la tenacidad, la esperanza, la solidaridad y la humildad. Un ejemplo de lo que deben ser el compromiso y el respeto a los honorables principios de la independencia y la neutralidad. Y todo en aras de garantizar el cumplimiento de una misión común: Seguir prestando asistencia médica humanitaria allí donde más se necesita. Todos hemos honrado a Blanca y Mone, con nuestro compromiso, con nuestra dedicación, con nuestra esperanza, con nuestra discreción. Todos pensaremos que aún podríamos haber hecho algo más, pero lo hemos dado todo. Me siento orgulloso de vosotros. Gracias a todos y enhorabuena.

Fernando Medina

sábado, 16 de marzo de 2013

"Habemus Más que Papam"


Un Jesuita puede ser papa. Un Papa puede ser humilde y Argentina puede darnos algo más de Dios que su mano. En un país donde corrupción se confunde con su hermana paleta, la corruptela, y con su hijo pródigo, el choricismo, algo así podría sonar a locura hace una semana, si entendemos locura como prima hermana del idealismo. La Iglesia Católica, tan moribunda y criticada en su credibilidad como institución todavía puede dar lecciones a los más recalcitrantes políticos, de la caverna o de la verdulería. A más me atrevo. Un Papa que es capaz de pedir a Dios que perdone a sus compañeros cardenales puede ser ejemplo para botarates sindicalistas incapaces de admitir que a un maestro se le deba exigir al menos un nivel educativo superior al de un alumno de primero de bachillerato. Un Papa que paga su modesto hotel, que viaja en metro y que renuncia a su limusina podría dar más de una lección a quienes se aferran a dietas, coches oficiales o pensiones vitalicias. Porque aquí nadie renuncia a nada si no le obliga un decreto. Y para eso, si lo hay, sólo tras meses de discusión sobre el sexo de los ángeles o el qué hay de lo mío. Un Papa que se inclina ante sus fieles y pide redención para sí y los suyos, ¿cuánto podría inspirar a la esencia de vocación de servicio público? Y un Papa que mete mano a los que hicieron lo propio donde no debían (y no me refiero a la bolsa), ¿cómo podría ser visto por los adalides de la presunción de inocencia en política? Lo que puede cambiar el cuento en una semana. Y eso que mi religiosidad es cuanto menos dudosa. Por desgracia, mi confianza en quien rige mi destino terrenal, más. Pero bueno, visto lo visto estos días, la esperanza es lo último que se pierde.


Fernando Medina

lunes, 11 de marzo de 2013

La Política con Mayúsculas





"Recuperar la Política con Mayúsculas". ¿Recuerdan el discurso de Navidad de su Majestad? Menos de tres meses después, su arenga, tan rimbombante como vacía, ha inspirado a la Secretaria General del Partido Popular, quien, protegida por sus correligionarios y grabada en circuito cerrado ha recurrido a la misma fórmula. Y es que las palabras no tienen desperdicio: "Política con Mayúsculas". Un boicot semántico a la unívoca realidad de un concepto tan profundo. Una novedosa doble acepción de la "Política": Política "de verdad" y política "de mentira",  "Política dirigida al interés general y política para los pocos de siempre", "Política de políticos y política de mediocres", "Política de honrados y política de corruptos". Pues no, queridos lectores. La Política es una, y siempre, y digo siempre, debe escribirse con mayúsculas y con letras de oro. En ella no caben excepciones ni doble rasero. Como dijo Rosa Díez, allá por 2007, la primera perversión de la Política es la perversión del lenguaje de la Política: el "llamar a las cosas por lo que no son". La Política no debe menoscabarse siquiera por el lenguaje, venga de quien venga el afán.  Defendámosla a capa y espada. Está maltrecha, pero sigue viva, pese a quienes investidos de todopoderosas facultades, divinas, humanas, constitucionales o electorales, intenten rematarla en una alocada defensa de sacos cada vez más llenos y conciencias cada vez más vacías.  

Fernando Medina

viernes, 25 de enero de 2013

La Madre Tierra




La Tierra, la Madre Tierra: centro de luchas, anhelos, satisfacciones y fracasos. La Madre Tierra. La que nos da cobijo y alimento; la que nos regala protección e identidad. La diosa inerme en movimiento; la rotativa y la traslativa; la que se enfada, la que estornuda y la que golpea. La que se duele por dentro, se derrite, se quema y se fractura. La Madre Tierra, nuestra vieja, que se agota; la que llora por sus hijos incapaces de vivir en paz en ella y entre ellos; la que gime ante el horror de la pelea por sus despojos.

Unos dicen que la estamos matando. Otros, que no hay suficientes pruebas. Quizá muchos tengan razón. Seguro que no toda. Ellos velan por su propio interés. Nada es tan transparente, nadie es tan benévolo y nadie dice toda la verdad. Tantos botones de muestra… Muy cerca, un vecino que se tira por la ventana al no poder pagar su tierra. Un ser "inhumano" que mata, secuestra, o extorsiona a fin de despertar al día siguiente con otro pasaporte; o, en versión más humana, que intenta convencer a sus hermanos tejiendo "normas" contrarias a la Ley para decidir sobre la Tierra y sus líneas divisorias, sus Derechos e idiomas. Más lejos, sufrimiento; supuestamente justificado en identidades culturales, étnicas o religiosas, mas causado por reales razones económicas, mineras o energéticas: La Tierra y sus recursos. La lucha por la posesión de las fuentes, del lucro, disfrazada de ideales cuyo nombre se toma en vano. La lucha por obtener el último trozo de la tarta. ¿Quién la rematará, y en el camino, cuántos más se quedarán?

He tenido ocasión de asistir a muchas variantes de este sinsentido; he leído y escuchado los más diversos argumentos en las más variadas lenguas; he visto cosas que nunca podré expresar con la claridad de mi recuerdo. Prometo que intento abrir mi mente cada día. Pero aún no he conocido a nadie que me convenza. No encuentro justificación a la violencia verbal, física o política. No me lo creo. No les creo. Seamos humanos. Honremos a nuestra Madre.

Fernando Medina

lunes, 19 de noviembre de 2012

Fariseos




Fariseo es quien creyéndose en posesión de la autoridad moral suprema, de la razón absoluta, exclusiva y excluyente, pregonando falsa ética, inexistente honradez, y artificial victimismo, se erige en héroe y salvador frente al fantasma opresor responsable de sus desdichas. Fariseo es, en definitiva, quien finge ser lo que no es. En Política se concreta en quien en defensa de su particular interés no duda en menospreciar, vejar, difamar y hasta asesinar al interés general, aun enterrando consigo a quienes le son fieles. Todo ello se envuelve en ostentosos perfumes que no alcanzan a disimular un fuerte tufo a corrupción. Desalentador es que estemos tan acostumbrados. Pero yo no me resigno. No dejo pasar por alto componentes singulares del episodio que, desde los titulares estos días, salpica a los adalides de la quimera independentista: Reacción rebelde y agresiva contra las Instituciones y poderes del Estado; continua manipulación de los sentimientos y valores superiores de un pueblo con el fin de saciar una miserable gula de lucro y poder; y algo que hiere aún de más gravedad la débil credibilidad de los partidos políticos: el hecho de que existan formaciones nacionalistas totalitarias carentes de control o moderación interna si se va más allá de la capital autonómica; estadio que  favorece que reyezuelos de Taifas con poder cuasi omnímodo puedan poner en jaque a todo un país. Sin más, y más con Mas, el feudalismo, el totalitarismo, el desprecio y la rebeldía se pueden instalar en España, máxime cuando la inacción frente a la provocación ha sido y es tónica general desde tiempos memoriales por la simple paranoia de huir de cualquier equiparación a regímenes anteriores. Algo muy grave en clave de viabilidad de un Estado plural y democrático. Otra razón (y ya van varias) para replantearse el modelo de Estado Autonómico. No sé si el término es regenerar o españolizar. Acúñenlo ustedes mismos

Fernando Medina   

viernes, 2 de noviembre de 2012

Sandy rica, Sandy pobre




Un nuevo fenómeno meteorológico con nombre de mujer y fuerza de titán se ha enfrentado al mundo; osó retar al guardián de la tierra; golpeó con violencia la puerta del tío Sam; se coló en su fiesta extática, en la que sus sobrinos decidirán si ese “yes we can” que tantas expectativas alimentó hace cuatro años será refrendado por el apoyo a un cansino “if we could”. O si otorgarán su confianza a la clásica y quizá más idiosincrática propuesta liberal revestida de firmeza internacional. Y en medio de tal diatriba, Sandy tuvo sus horas de notoriedad. Vaya si las tuvo. Consiguió acaparar la atención de todos los medios del planeta. Avance y llegada; preparativos y efectos; multitud de testimonios de su paso por tierra de oportunidades saturaron pantallas y columnas. Gracias a los recursos de América la rica, el impacto, aunque doloroso en algunos casos y molesto en todos resultará asumible. La normalidad comienza a instalarse y los candidatos presidenciales vuelven a la batalla tras vestir la camisa remangada de solidaridad por unas horas. Las elecciones ya están a la vuelta de la esquina. ¿Pasamos página?. Yo me resisto. Llama mi atención una nota marginal en un medio. “Naciones Unidas advierte del fuerte riesgo de malnutrición que dos millones de haitianos sufren tras el huracán Sandy. Se requieren con urgencia intervenciones inmediatas en el país para garantizar el acceso a los alimentos”. Y es que Sandy ha causado estragos en América la pobre: En Haití. Vaya. En República Dominicana. ¿En serio? En Santiago de Cuba. A perro flaco… Nadie le dará más protagonismo a Sandy en el Caribe que notas marginales como la que vengo de subrayar y la ímproba dedicación de quienes a buen seguro se remangarán en silencio la camisa de la solidaridad en el terreno; y no por unas horas, me consta, sino durante años. Admitámoslo. Sandy es sexy si su presencia eclipsa las luces de Times Square, pero no si se contonea por el malecón de la Habana. Hoy mi espejo es una niña Norteamericana. Esa niña cuyo llanto dio la vuelta al mundo pidiendo a Obama y Romney que se callen de una vez.

Fernando Medina

miércoles, 31 de octubre de 2012

La perversa Libertad




Aprendí dos sabias lecciones de mi padre: Que la mentira deslegitima de por vida y que ser claro, directo y firme de convicción es básico para obtener respeto y autoridad. Nadie puede dirigir, ni pretenderlo siquiera, los destinos de una familia, empresa, institución o Estado cuando no comunica su proyecto de una manera comprensible y decidida. Nadie puede pedir apoyo sin ser relegado al ostracismo cuando miente. Tengo la suerte de haber llegado a mi teórico ecuador biológico en plenitud, con familia, formación superior, cuatro idiomas y una dilatada experiencia profesional, los últimos diez años en el extranjero. Conozco las más diversas etnias, mentalidades, religiones y contextos políticos del mundo. Y me invade una gran desazón volver a España y sentirme estúpido. Un estúpido incapaz de comprender a toda la pléyade de actores y figurantes que pululan por los foros políticos y mediáticos, transformados ya en circos, quienes se despachan en público con diatribas sobre el significado de eufemismos ambiguos como el derecho a decidir, el estado propio, el federalismo asimétrico o el proceso de paz. O cuando contemplo estupefacto cómo sus señorías consagran un día, pagado de nuestros agujereados bolsillos, dietas incluidas, a intentar reprobar a un ministro por ser claro y coherente. La supuesta libertad que nos han inculcado sufre sus más perversos efectos: hace libre y santo a quien incita alto y claro a la rebelión, y convierte en tirano, indigno y reprobable a quien pretende traer cordura y aplicar la ley. La solución, mentira disfrazada de balones a la grada, ambigüedad vestida de diplomacia, y esperar que las aguas vuelvan a su cauce, que ya se sabe que no será el caso. Pero mientras dure el momio... que dure. Y es que, Majestad, su copa “mola”, pero nuestra España, perdone que retome sus palabras, ciertamente da ganas de llorar.

Fernando Medina

sábado, 27 de octubre de 2012

El espejismo de Galicia




Casi una semana después de las elecciones gallegas, aún analizamos los ecos del espejismo de una victoria “aplastante” de Núñez Feijóo. El flamante niño bonito de Rajoy, emergente competidor de Gallardón a la sucesión de la primacía conservadora en España, ha dado un balón de oxígeno al Presidente de todos los españoles para afrontar lo que se avecina. Y es que el final de 2012, con rescate más que previsible, y todo el 2013, con los retos de reducción de déficit público, de luces en la senda del crecimiento, o de inicio en la creación de empleo, requieren una condición previa: Confianza. Rajoy necesita como agua de mayo un signo, sea de la clase que sea, de aval a su gestión. Un respiro en medio de la tormenta. Y las elecciones gallegas se lo han proporcionado. Toda la maquinaria gubernamental se esfuerza en transformar la victoria del Partido Popular de Galicia en victoria de España y de nuestro actual gobierno, aun sin ser real. Pero en Política no caben análisis emocionales. Al margen de la baja participación general en los comicios gallegos, de la pérdida de votos por parte de D. Alberto y su equipo (100.000 sufragios, especialmente en las siete principales ciudades de Galicia), del descalabro de un PSOE que deambula como alma en pena tras los pasos de la Santa Compaña, o del castigo nacionalista a unas siglas históricas en favor del carisma de un histórico líder de pelo blanco, la realidad es que la explicación ni siquiera la proporciona una supuesta confianza social en la gestión de Núñez Feijóo, como podría interpretarse de la elección de un alcalde. Ha funcionado el voto del miedo y del hartazgo. No a o del nacionalismo, no a o de la izquierda nacional. Miedo y hartazgo a y de los "multipartitos" y de lo que conllevan: corrupción, luchas cainitas, intrigas palaciegas e incompetencia. La sociedad gallega ha madurado. Y muestra a España que lo importante es que alguien gestione, sea del color que sea, y si alguna responsabilidad se tiene que exigir, que se exija a uno, que no se diluya entre los dedos de diferentes clanes. No confundamos participación con Democracia. Sólo puede mandar uno

Fernando Medina

martes, 16 de octubre de 2012

La secesión financiera




Que vivimos sometidos al imperio inhumano de las finanzas es cosa sabida. Que es nuestro empeño convencernos de que el control del mundo es cuestión política, más próxima a lo antropológico y social, es humano. Y que ese empeño es un fracaso, se manifiesta en la realidad que nos azota constantemente. Llevamos semanas vaciando tinteros tras la deriva de un líder populista territorial que da rienda suelta a su visión independentista aprovechando un caldo de cultivo bien cebado tras 35 años de concesiones de todo color  (interesadas, por supuesto), y recogiendo el fruto de su empeño personal de un par de cursos políticos, mientras esconde una mala gestión envuelta en victimismo; todo en un entorno favorable al arrebato emocional: situación catastrófica, mensajes de autoestima bien dirigidos a su público, y un toque de falsa suficiencia propio de quien considera que quien le da de comer es un lastre. Hablamos de Cataluña, de un cuarto de nuestro PIB. Hablamos de la posible catástrofe nacional, de la quimera que destruiría España. Pero demos un paso fuera del círculo. El FMI informó a principios de Octubre de que 296.000 Millones de Euros, el 27 por ciento de nuestro PIB (más de lo que representa Cataluña), ha partido de España en el último año. Hablamos de quien ya se fue, sin cara, con cruz, sin vuelta y sin artículo 155. Y su marcha es constatada por una institución mundial, plasmada en un informe, difundida en un discurso en Asia, en tono de grave preocupación transmitida con luz y taquígrafos. Pero, ¿cuántas páginas ocupa esta realidad en nuestra prensa? ¿Y en la agenda de nuestros gobernantes? ¿Y en nuestras fatigadas mentes?. Reseñas, tweets, y alguna mención más detallada en los medios económicos. Una vez más, las prioridades no lo son tanto. Y no lo olviden, queridos lectores: hablamos del imperio de las finanzas, y hablamos de una secesión financiera en España. No toda secesión es política. Nuestra furia española, seguro, también presente en Cataluña, nos vuelve a perder.  

Fernando Medina

lunes, 15 de octubre de 2012

Salto al vacío




Desafiar límites, atacarlos y vencerlos es condición innata al Hombre. Bien entendida y aplicada, tal inquietud es noble y dignifica a nuestra especie, aunque quien se expone a los riesgos de tal empresa, si bien con admiración, será tachado en numerosas ocasiones de iluminado. El 14 de octubre pasará a la historia por ser el día en que un tal Félix se enfundó un traje de cosmonauta y desafió los límites de la humanidad bajo la atenta mirada de todo el planeta. En nuestra querida España, mientras tanto, un tal Arturo decidió desafiar los límites de la juridicidad erigiéndose en “servidor de una causa Histórica: la plenitud nacional de Cataluña”. Félix ascendió con calma durante más de dos horas para alcanzar esos 39.000 metros donde las condiciones para su salto al vacío fueran las óptimas, y preparó específicamente durante 5 años su empresa. Arturo aguardó 35 años para llegar a ese momento, y se dedicó con empeño específico durante 2, desde que fue investido “President”. Félix mantuvo la presión baja en su cápsula y su traje para sobrevivir, y aprovechó un día tranquilo y despejado para su hazaña; Arturo elevó la presión de su entorno al máximo, y aprovechó un momento de tempestad para su órdago. Félix encandiló a toda la humanidad con su desafío. Arturo encandiló a algunos y preocupa seriamente a la mayoría. Félix rompió en 40 segundos la velocidad del sonido. Arturo tardó el tiempo invertido en su desplazamiento de Moncloa a la "Embajada de Cataluña" en Madrid para romper la barrera de la cordura, desde su propuesta de pacto fiscal y la inmediata deriva soberanista. Félix perdió momentáneamente el control durante su caída libre, pero pudo reconducir la situación a tiempo. Arturo ya no recuerda el último momento en que realmente tuvo el control de su fantasía, y sus trompos políticos son cada vez más violentos, sin solución visible. Félix salvó su caída libre gracias a un paracaídas que le permitió sobrevolar el desierto con majestuosidad y suficiencia. Arturo exhibe un paracaídas de buen material pero hilvanado con aguja e hilo frágiles y presumiblemente inconsistentes: su diada y su probable mayoría absoluta emocional. Félix es héroe porque jugó a ser humano y desafiar los límites físicos. Arturo es villano porque juega a ser un enviado divino y desafiar los límites del orden natural y jurídico de convivencia nacional. Félix venció la Ley de la gravedad. Lo de Arturo es tan grave que tendrá que someterse a la fuerza de la Ley.


Fernando Medina  

viernes, 12 de octubre de 2012

Más y Malala




Hemos conocido estos días la triste historia de Malala Yousafzai, una joven pakistaní de 14 años que se convirtió en 2009 en icono nacional por su reivindicación del Derecho a la educación de las niñas en una región tribal donde el extremismo hace enormemente difícil, si no imposible, que una mujer pueda ir a la escuela. Como premio a su osadía, esta indefensa criatura recibió el pasado lunes un disparo en la cabeza. Hoy se debate entre la vida y la muerte. Sus agresores no sólo reivindicaron su acción, sino que la justificaron presentando a Malala como un vector peligroso que favorecería la introducción de la infecciosa cultura occidental y de su sistema coeducativo y laico en el sacrosanto valle de Swat. La historia de esta niña coraje nos puede parecer increíble, pero si extraemos algunas claves como mero ejercicio teórico, encontraremos alguna similitud más familiar: Interviene una cuestión de Derecho fundamental, como es el acceso a la educación en condiciones de igualdad y la elección del sistema de enseñanza. Y advertimos una reducción del programa educativo a la visión parcial de la realidad favorecida por totalitarios extremistas que se apoyan en “su” hecho diferencial, y que se erigen en dueños del sentir ciudadano incumpliendo las leyes establecidas. Salvando el tiempo, la distancia y nuestros condicionamientos culturales, los presupuestos son muy parejos a lo que viven nuestra querida España y nuestra querida Cataluña. Por eso, toda enérgica defensa del Derecho de los niños españoles a educarse en la lengua que quieran, y toda política contraria a la utilización del sistema educativo como herramienta de adoctrinamiento contará con mi máximo apoyo. Y todo ello en favor de una educación completa y real que permita a la juventud española conocer nuestro mundo como lo conoce todo el mundo civilizado. Si manifestarse a favor de ello se considera por algunos la gota que colma el vaso, que vean primero quién lo ha llenado y quién lo ha permitido. Y si eso se llama españolizar, Sr. Mas, españolicemos. 

Fernando Medina

jueves, 11 de octubre de 2012

Comprender el cambio






En 1968, un sorprendente y moderado Eric Hobsbawm declaró ante los intelectuales más excelsos de la “Kings College Historical Society” que más que cambiar el mundo, quizá deberíamos poner la prioridad en intentar comprenderlo. En este 2012 apocalíptico no se dan las mismas condiciones que desembocaron en lo que ocurrió aquel mayo revolucionario, pero sí vivimos dos sensaciones coetáneas, de explosiva combinación: Indignación y desconcierto. La sociedad, indignada, busca un cambio sin comprender el escenario global en el que este ideal surge, y los dirigentes mundiales, desconcertados, intentan comprender el nuevo escenario global, tratando de evitar un cambio mayor. En esta gran crisis de occidente, la cual no debemos limitar a cifras, primas, mercados o agencias de calificación, todos los países, periféricos y centrales, ricos y pobres, acreedores y deudores, y sus respectivas sociedades, deberían poner el énfasis (y pido perdón a la memoria del desaparecido profesor Hobsbawm) no en un cambio o en su comprensión, sino en la aceptación del nuevo contexto mundial, y en la búsqueda de fórmulas políticas, económicas y sociales que conduzcan a una correcta y progresiva adaptación. El cambio ya se está produciendo: es acelerado e irreversible; y su comprensión se graba a fuego en nuestras mentes, por más que nos cueste aceptarlo. Si buscamos ruptura, revolución o continuamos en desacuerdo permanente, el efecto podría tener una denominación mucho más destructiva y, esta vez sí, de consecuencias incalculables. Quizá debiéramos concentrarnos en no hacer buenas las profecías mayas.


Fernando Medina 

jueves, 23 de agosto de 2012

Ese "Ecce Homo" llamado España




Hay días en los que uno se desayuna con la sensación de que más que una crisis de valores sociales o de ética política lo que vive nuestra querida España es un coma profundo, un infantilismo crónico o una involución sin retorno.

La portada de uno de los periódicos de máxima tirada nacional destaca hoy perlas como esa del nuevo genio (o genia) de la restauración, la Dama precursora del graffiti "século sacro" que se ha cargado un Ecce Homo: "no me han dejado terminar", dice la buena señora, ahora encamada con un ataque de ansiedad; una foto del "carcelero" etarra mirando por la ventana (con todo su pelo y barba, por cierto), zapatillas en primer plano sobre el alféizar, desafiantes, como diciendo: "el único problema de este señor es el olor a pies". A pie de foto, victoriosas declaraciones de sus valedores: "Hemos triunfado" (Nota: lo "humanitario" prevalece sobre el terror). Ahora todos los "¿mártires?" podrán comer de nuevo (o seguir comiendo, que tampoco lo han dejado muchos)

Sigo repasando la portada; dos ministros a tortas por un "Esta tasa es mía"; un empresario caricaturesco, que lleva cachondeándose de la Justicia desde tiempos inmemoriales, detenido y liberado "por causas humanitarias" (qué recurrente se está poniendo este argumento, oigan); ¿y qué me dicen de la solemne declaración del principal imputado por el amargo caso de los "eres" falsos, que nos espeta como quien no quiere la cosa "soy jovial, pero no soy un putero"?

En una España veraniega de sobrinos fugados de Papá Noel, de chorizos de súper y ocupas de fincas ajenas para regocijo popular, de Presidente mudo, pródigo en reuniones privadas y oscurecidas con una Majestad cuya familia política (y no tan política) acaricia barrotes de prisión real o de oprobio, y con una "prima" virtualmente relajada al sol, si yo fuera Merkel y me viniera de Guindos con la escritura de su ático como garantía de su país... Yo me tiraría una pedorreta.

F. Medina

lunes, 7 de mayo de 2012

La "Esperanza" de Elena Valenciano





Dícese de las personas honestas que son aquellas fieles a sus principios, transparentes y que predican con el ejemplo. Hoy me he desayunado con unas increíbles declaraciones de la Nº 2 del PSOE, Dª Elena Valenciano, que han protagonizado una auténtica lección de cómo manipular la propia impotencia, de cómo generar discordia, de cómo aprovecharse de éxitos ajenos y de cómo manipular los conceptos hasta el punto de llamar idiota al votante y si me apuran, ilegítima a la Democracia. 

Lo primero que un político realiza tras la batalla electoral es felicitar al ganador, respetar al perdedor, reconocer la derrota y plantearse el inmediato futuro. Me sorprende cómo esta Señora parece comprender el significado de este código, y la lealtad a su país.

Primero ha hablado de la victoria del candidato socialista en el país vecino como… una esperanza para Europa (vale), una esperanza para Francia (lo paso), y una esperanza para España (inadmisible). ¿Cómo puede un político español basar nuestra esperanza en las victorias electorales de sus afines en países vecinos? Sin duda es un caso de mala gestión de la propia impotencia actual de su formación política, y si me apuran, de mala visión política de fondo por parte de ésta y de aquélla. España tiene entidad suficiente para salir de este atolladero. Y si algo lo ha impedido durante estos 4 años desde el comienzo de la crisis ha sido la ineptitud de nuestros gobernantes. Se ha echado una losa de déficit, con el peso de la arena de un inmenso reloj que inexorablemente acumula por cada mes perdido la necesidad de 3 meses adicionales para recuperar la marcha.
 
Pero no contenta con eso, este buque insignia de la social democracia española (sistema aún no muerto como ella misma ha dado a entender), ha argumentado que la voluntad de cambio se expresa con el voto. No entiendo muy bien qué ha querido decir. ¿Quizá que el voto español de hace 4 meses no haya expresado una voluntad de cambio en España? ¿O que las elecciones del 20 de Noviembre no tienen valor, legitimidad, que el sistema democrático es impropio de nuestra sociedad, o simplemente que el votante es idiota?

Esta reflexión, que nadie se lleve a engaño, no es la expresión de un planteamiento ideológico del que escribe, ni de una crítica furibunda hacia un partido, por otro lado de lo más respetable en cuanto a postulados, historia y apoyo social. Es una llamada a la regeneración, al sacrificio, a la limpieza de nuestra clase política. Es una ejemplificación de lo que nunca me esperaría de alguien que se dice representante de una parte de la sociedad. Y es que, queridos lectores, no aplaudiré jamás a nadie, independientemente de su signo político, que salga a la palestra a llamarme idiota, a deslegitimar un régimen democrático por el que tanto hemos luchado, ni a mostrar a un país vecino como la esperanza de nuestra salvación.

Fernando Medina 

domingo, 29 de abril de 2012

El "Proteccionismo Liberal" necesario




Soy padre de familia, como muchos de mis lectores. Y como la mayoría de ustedes, sufro directamente en mis carnes y en las de los míos el dolor de una crisis que está causando efectos devastadores y una sangría sin precedentes en nuestra credibilidad como país, en nuestros proyectos personales a medio plazo y en los principios de construcción interna e internacional por los que tanto tiempo llevamos luchando.

Durante esos adorables “noventa burbujeros” mi familia, como casi todas, consumía más de lo que sería relativamente recomendable: seguros privados, ropa de marca, buen coche, buen piso (por supuesto en propiedad… del Banco, pero “regalado”), restaurante todos los fines de semana, vacaciones… todo a bajo coste, e incluso con esas facilidades de financiación que me permitían ahorrar por una parte, y pagar mis créditos con solvencia por otra.

2008: La crisis llegó, y con ella los recortes (sí, esos que sólo 4 años después empezaron a ser aplicados por “papá Estado” tras el duro despertar de la fantasía de Alicia en el País de la Champions de nuestro Gobierno precedente). Al principio no me lo creía, pero la realidad se impuso sin prisa pero sin pausa, inexorablemente. Hoy Mi hija está en un colegio público y mi familia no disfruta de la posibilidad de elegir entre sanidad pública o privada; nos vestimos en el imperio Inditex o en las grandes superficies, el coche pasó a mejor propietario, la vida social se reduce a invitar a los amigos a cenar una tortilla en casa, y las últimas vacaciones ya no las recuerdo. Trabajo en el extranjero y separado de mi familia. Mi único crédito vivo es el estrictamente necesario, el hipotecario, y lo del ahorro…  intento al menos mantener esa sana costumbre aunque de manera simbólica.

Mi realidad es que para remontar este escenario, he tenido que tomar decisiones. Y las decisiones pasan inicialmente por eliminar lo superfluo, y posteriormente por renunciar temporalmente a la mínima calidad de vida. En mi caso, vivir con los míos.

La diferencia entre el núcleo familiar y la gran familia que es el Estado estriba en que ni mi mujer e hija, ni mis padres y hermanas, ni nadie de mi entorno cercano optaríamos por salir a la calle a gritar con el pretendido argumento de que no queremos ser obligados a apretarnos el cinturón (ni siquiera temporalmente); entre mantener un nivel de vida o bienestar, como queramos llamarlo, por encima de nuestras posibilidades y tomar decisiones restrictivas, temporales y dolorosas, la segunda opción en estos momentos se presenta unánimemente incontestable; la primera irresponsable. La sombra del populismo y la manipulación una vez más, por desgracia, es alargada.

España gasta más de lo que ingresa. Esa es la realidad. Y lo lleva haciendo mucho más tiempo del necesario. Cada vez somos menos creíbles y nos financiamos más y más caro. Ya pedimos préstamos para pagar intereses de deuda. Imagínense ustedes pidiendo préstamos para pagar parte de los intereses que a su vez deben pagar por un préstamo que pidieron para irse de vacaciones. Ridículo, ¿verdad?

Así que, pese a quien pese, al menos durante un tiempo, debemos bajar nuestro nivel de vida. El superfluo, el institucional e incluso el que durante tanto tiempo hemos considerado básico. Ya está más que demostrado que ni las ayudas exteriores ni la financiación internacional o el BCE nos ayudarán a crecer sino que la pendiente hacia el abismo será más y más pronunciada. Así que debemos promover las condiciones para volver a ser competitivos. Y para ser competitivos, antes que invertir hay que recuperar la autonomía para invertir. Eso se hace a base de medidas internas, transitorias, y dolorosas.

No me cabe ninguna duda de que ese es el principio básico de nuestros gobernantes. Nuestros modelos no deben ser ni (como dijo en una de sus auténticas perlas nuestro ex Presidente J.L.Rodríguez Zapatero) Japón, ese gigante de los 80 venido a menos en los noventa con una población envejecida y un estancamiento económico fruto de una deuda externa creciente, ni EEUU, que ya no tiene la preponderancia de hiperpotencia económica, militar y soñadora de los 90, consecuencia igualmente de una deuda externa creciente e insostenible, ni siquiera, la actual UE, ese monstruo institucional construido a base de parches, acuerdos parciales, falta de dirección política única, y gigante con pies de barro convertida en torre de babel.

Cristóbal Montoro ha sido meridianamente claro en su planteamiento durante su intervención en el 15 congreso del PP en La Rioja: “la reducción del déficit no nos la tiene que imponer nadie, somos un Gobierno comprometido con el equilibrio y con la estabilidad presupuestaria". Una vez se reduzca el déficit a base de estas medidas no programáticas sino transitorias, se generarán las condiciones para invertir en competitividad, servicios públicos y empleo.

Los efectos perversos de la globalización han llegado. Y nos han pillado desprevenidos en la segunda mitad de la primera década del nuevo siglo, por falta de Gobiernos preparados, y por comodidad. Otros gigantes despiertan gracias a ella, y los clásicos (Japón, EEUU, o la UE son valores a la baja). Debemos continuar en la senda del proyecto europeo, pero para ello es necesario atravesar un camino de “Proteccionismo Liberal”. ¿A alguien le queda la menor duda de que como no nos salvemos nosotros no nos salva nadie?

Fernando Medina

sábado, 14 de abril de 2012

Aventuras y desventuras del liberalismo económico




El pasado 2 de abril se celebró la conmemoración del aniversario de la guerra de las Malvinas. El primer ministro británico, David Cameron denunció "el acto de agresión cometido por Argentina hace 30 años, destinado -según él- a "robar la libertad de los habitantes de las islas Malvinas.”

No pasaron siquiera 2 semanas, y un nuevo supuesto acto de reivindicación nacionalista por parte del país “hermano”, de nuevo contra los pretendidos vestigios de la colonización, pero esta vez en el terreno económico, desencadena una guerra de información / desinformación, de declaraciones altisonantes y de silencios enervantes.

La peculiaridad y la mayor diferencia entre los sucesos de hace 30 años y los de ahora, es que en 1982 por desgracia la guerra fue real y el humo fue el efecto concomitante  a la desgracia, mientras que ahora la única guerra es de nervios, y el humo no nos hace vislumbrar fuego alguno (todavía).

Ahora quedan preguntas sin contestar: ¿Por qué el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, dio credibilidad a documentos sin firma, no precedidos de preceptivas o protocolarias comunicaciones oficiales? ¿Por qué la Presidenta Argentina hace oídos sordos y no asume la maternidad de un pretendido proyecto a gran escala que podría dar al traste con las relaciones diplomáticas argentinas con la Unión Europea y especialmente con España?. ¿Por qué diarios Argentinos, Españoles y Mundiales entran al trapo y unos exhiben patriotismo y los otros tonalidad prebélica y catastrofista sin previa verificación de fuentes?. ¿Y, por qué la diplomacia española realiza declaraciones como las del Ministro de Asuntos Exteriores, «Cualquier agresión a YPF se considerará una agresión al Gobierno» con las que nos desayunamos, comimos y cenamos ayer? Nótese que el mismo término “agresión” fue utilizado por D. Cameron hace menos de dos semanas durante la conmemoración de la guerra de las Malvinas.

Sólo nos queda especular: La mano invisible y criminal de “los mercados”, el pánico y la reactividad incontrolada de políticos, agentes económicos y opinión pública, un “Cuarto Poder” transformado en “Primer Apoderado” con la misión de desestabilizar o de llamar al patriotismo español frente a una agresión externa… Incluso los chinos salen a escena como posibles perros de presa acechando a un apetitoso corzo herido (en esta ocasión, el ternero fruto de la unión entre un toro de lidia y una vaca pampera)

Damas y Caballeros, aumenten sus reservas de nitroglicerina para contrarrestar múltiples amagos de infarto. Mientras la Prima de riesgo siga vapuleando, el Vecino Francés apuñalando en campaña electoral, la Abuela alemana robando cerebros y llamando al ahorro, Papá apretando el cinturón, y los hermanos gamberros negándose a colaborar, siempre sobrarán razones para apostar online sobre una intervención, recesión o quiebra directa de nuestro amado país.

Y hace 5 años éramos un ejemplo para todos… Aventuras y desventuras del liberalismo económico.

Fernando Medina  

domingo, 11 de marzo de 2012

Las Cañitas del 29




Buenos días.

La vida tenía un precio.  El de respetar las condiciones no cumplidas, el de consolidar las prebendas no materializadas, el de mantener los privilegios no perdidos, el de la sopa boba transformada en caldo de agua sucia y amarga.

Lo triste es contemplar como la respuesta a la urgencia es la insolidaridad. Como la respuesta a la insolidaridad es la idiotez. Como la respuesta a la explicación es la manipulación. Como la respuesta a la necesidad son las cañitas.

Lo triste es comprobar como en un momento histórico en el que se tenía todo en la mano, la baraja se rompe. Como quienes no saben, no quieren o simplemente no pueden asumir el rol de líderes de colectivos sociales, de la clase trabajadora, se levantan de la mesa. Como no son capaces de comprender simplemente que las cosas no pueden continuar así.

¿Realmente somos tan estúpidos como para confiar en estos que se llaman representantes de la clase obrera y que muestran de manera tan soez la insolidaridad con mas de 1000000 de familias, con los 4 camino de 5 millones de personas que no tienen donde caerse muertas si no es en casa de sus familiares y permitir que quienes están hundiendo la productividad de un país sigan defendiendo su "momio" repugnante?

¿Aun existe algún pobre diablo que se trague la manipuladora teoría de la lucha de clases?

¿Aun me voy a tener que tragar el cierre obligado de la actividad productiva de un país porque unos salvajes se sienten con el derecho a destruir el derecho de los demás brutalmente bajo el nombre de piquetes informativos?

Por favor. No sigan haciendo daño. Ahora estamos muy pero que muy enfermos. Ya no arremeto contra nadie. Tengan piedad. No manipulen. Comprendan de una puñetera vez que cuanto mas abran la herida menos opciones tendremos.

Cada Gobierno tuvo su Huelga General. Este ya va camino de la primera en menos de 3 meses. Ninguna trajo nada bueno a este país salvo sorna internacional y daño, mucho daño. Ahora puede ser irremediable.

Solo espero, ya que el circo esta montado, que quien quiera trabajar el 29 pueda hacerlo sin que le insulten o le rompan el coche, y que lo que ayer se transformo en una repulsa a Toxo sirva para hacer comprender que este, señores, no es el camino

Fernando Medina